🧭 La semana empieza con una mezcla rara: la Fed no movió tasas, pero el mercado tampoco recibió un mensaje relajado. Warsh habló más de estabilidad de precios que de comodidad para los activos de riesgo.
Para el dólar, eso mantiene demanda. Si la inflación sigue alta y parte del FOMC ve posibles subidas en 2026, DXY y los rendimientos tienen argumentos para seguir firmes.
El petróleo más barato suaviza el cuadro porque reduce parte del miedo inflacionario. Pero el plan limpio es ver el equilibrio: Fed dura contra alivio energético. Si dólar, yields, oro y S&P 500 no confirman lo mismo, mejor bajar tamaño.








